Fotógrafo de lugares y personas; de la vieja escuela.
Creo que lo extraordinario se halla en lo cotidiano, en el aprendizaje continuo; que la fotografía es evocar, sugerir, emocionar con una historia; la fotografía es la historia que se retrata.
Autodidacta por elección, siempre ha devorado lecturas y trabajos de los grandes fotógrafos a los que admira, como Steve McCurry, Luc Kordas, Ernst Haas, Sebastiao Salgado, etc...
Al igual que ellos, encuentra su mejor inspiración en viajes por el mundo: India, Tailandia, Korea, Argentina, Rusia, Marruecos, Guatemala, Colombia, Indonesia, Cuba, Perú, Turquia...
En una gran mayoría de las imágenes de Jaime el paisaje se funde con la emoción de un rostro, ofreciendo una fotografía callejera sin manipular, motivada por la curiosidad y que refleja la vida cotidiana de las gentes y sus acciones espontáneas.
Fascinado por el color y los contrastes de las diferentes culturas, su foco de atracción se encuentra, invariablemente, en las costumbres y expresiones de quienes viven en los paıś es que visita. Y su obsesión, en capturar la imagen perfecta que refleje la esencia de una calle, de un rincón, de la vida...