Encerrado y sin poder viajar por el espantoso virus del Civid 19, , me convertí por primera vez en mi carrera de Reportero Gráfico, en el sujeto de mis fotografías. En la soledad de mi casa, sin luces y equipos de fotografía de estudio, comencé a utilizar las pocas cosas de utilería que encontraba a mi alrededor para interpretar las noticias del día, para comunicarle a todos mis seguidores de Instagram y de Facebook, mis angustias, mi soledad, mis labores cotidianas, a través de imágenes fotográficas, algunas logradas con un solo disparo y otras armadas en el computador.
En los primeros 6 meses de confinamiento y cuarentena, logré realizar alrededor de 100 fotografías. Y como aun no termina la amenaza del virus y se repiten las olas de contagios, puedo decir que la serie de autorretratos de cuarentena todavía no ha terminado.