“Todo el mundo tiene el deseo de querer dar de sí cierta imagen, pero es otra muy distinta la que aparece y ven los demás. Ustedes ven a alguien por la calle y lo que advierten esencialmente en esa persona es el defecto. Ya es extraordinario que cada uno de nosotros tengamos nuestras particularidades, y no contentos con las que se nos han dado, nos creamos otras. Nuestra conducta es una señal que damos al mundo para que se nos mire de cierta manera, pero hay un universo entre lo que uno quiere que la gente piense y lo que uno no puede impedirle. Es fantástico que parezcamos lo que parecemos, y eso es lo que surge a veces muy claramente en una fotografía” DIANE ARBUS.
En el año 2016, 3 meses después del suicidio de mi papá, viaje a México, al pequeño pueblo de Tlacotalpan a una residencia artística.
De manera inconsciente, debido al duelo, empecé a fijarme en los pequeños defectos de la gente del pueblo, y a ignorar la majestuosidad del pueblo mismo. Llamo esta serie "La muertes pequeñas" por dos razones: La primera es resaltar el libro de la escritora Margarita Posada "las muertes chiquitas" donde hablan de la depresión, esa misma depresión que le ganó la batalla a Diane Arbus y a mi padre.
Segundo, porque tengo la tesis que en esta sociedad contemporánea, no tener estándares de belleza, podría generar pequeñas muertes en nuestro ser. Esos defectos que vienen de nacimiento o son heridas de guerra de vivir, pueden llevarnos a eso: a sufrir muertes pequeñas en vida.
Buscar la estética donde al parecer el mundo no quiere ver es el objetivo de este trabajo. Se trata de homenajear a mi padre, a Diane Arbus, y a todas esas personas que mueren chiquito, y sin embargo salen vencedoras como la escritora y amiga, Margarita Posada. Igual, para que preocuparse, si a la final, tendremos una muerte definitiva.