¡Tengo Ganas De Verte!
Project info

El proyecto ¡Tengo ganas de verte! comienza con una acción concreta: Provocar la emigración de imágenes, fotografías que habían pertenecido a algún álbum familiar pero que se encontraban a la venta en mercadillos de antigüedades de la Ciudad de Bogotá que abren solo los domingos. Estas fotografías viajaron físicamente atravesando el océano Atlántico y fueron recibidas en la Ciudad de Barcelona.
A continuación se hizo una selección de imágenes y fragmentos vinculados a criterios subjetivos donde la imagen advierte el espectro de la transformación profunda en nosotros que va mas allá del paso del tiempo, la memoria y la experiencia por los efectos de la migración.
Proceder a explorar artísticamente los efectos migratorios desde la imagen era una excusa para generar espacios de encuentro y diálogo constante sobre este fenómeno en la propia condición humana.
Durante este proceso se introduce otro artefacto migratorio como posibilitador de comunicación: Sobres antiguos de correos, con cartas personales de antes y durante la dictadura franquista, su estética y su connotación personal de época suscitaba otros medios y formas para mantener el contacto y la conexión con el otro.
Las cartas alimentaban la idea de presencia.
Este proyecto es un intento inacabado de unir y transformar universos paralelos pero comunes a través de procesos artísticos como la emulsión líquida y la cianotipia, la apropiación de estas memorias visuales que no son más que representaciones de la vida, las emociones y la realidad, suscitan ver este fenómeno social con otros ojos, dotarlo de significado y volverlo a ver con otra luz y desde un espectro interior, profundo e íntimo.
Esta serie cuenta además con audios de fragmentos de cartas personales que contenían algunos sobres y que acompañan a las demás piezas con sonoridad.
El titulo “Tengo ganas de verte” alude a una despedida al final de algunas cartas, pero también a una impotencia, ruptura o añoranza y a una ansia de vivir, de coincidir con el otro; expresa impulsos y sentimientos que solo en la distancia se pueden intensificar.
Por otro lado este nombre alude a el deseo de ver lo que la imagen es insuficiente de representar.