Inocencia es un proyecto que nace de la observación de cómo los niños ven el mundo. Mientras los adultos solemos preocuparnos por las dificultades del día a día, ellos encuentran en el juego una manera de transformar su realidad. Con muy poco son capaces de crear historias, aventuras y lugares donde todo parece posible.
A través de estas fotografías quiero mostrar esa capacidad que tienen los niños de imaginar, soñar y encontrar felicidad en las cosas más simples. Una canica, un juguete improvisado o un espacio cualquiera pueden convertirse en un universo completo. En esos momentos, las preocupaciones desaparecen y solo queda la libertad de jugar.
Este proyecto también busca recordar la importancia de proteger esa etapa de la vida. La imaginación, la curiosidad y la inocencia no son solo parte de la niñez; son herramientas que ayudan a formar la manera en que una persona enfrentará el mundo en el futuro.
Inocencia es una invitación a mirar la infancia desde su esencia más pura: la capacidad de encontrar esperanza, alegría y posibilidades infinitas donde otros solo ven objetos cotidianos.