A los 16 años a papá le aplicaron por error una vacuna vencida. Eso derivó en un cuadro de parálisis del cual le advirtieron era casi imposible salir. Tras 6 meses en silla de ruedas, mi papá caminó con bastones, y más tarde se recibió de médico. Ese hecho de la adolescencia marcó su vida y su carácter, moldeándolo de una manera descomunal. El estudio constante, el trabajo como forma de vida y una voluntad a prueba de casi todo fueron sus apoyos. Poco afecto a las demostraciones de cariño, se fue dejando cuidar cuando su propia fortaleza no fue suficiente. El ensayo fue realizado en una etapa en la que sus movimientos estaban circunscritos a su consultorio, a sus momentos de ocio en la casa y a los controles médicos a los que se sometía en forma regular. Papá fue para mi un ejemplo de superación y un superviviente.