Barcelona es buena si la bolsa suena, París bien vale una misa y de
Londres, pues no lo sé pero para que no ir, eso es lo que este
ilusionado chico o chica, chica o chico, no importa - lo que les
parezca a ustedes - debiera pensar quién emule al luliano "Felix"
del libro de las maravillas. ¿Qué empresa esta de ir a dar vueltas
por el mundo, antes con los referentes de lo que decían y
explicaban los que habían sobrevivido y regresado de vuelta a casa
y ahora, pues de todo un poco ya que hay que ha vuelto y hay que
se ha quedado, pero caramba con esto del mundo virtual y de las
redes sociales, decir y comunicar lo que no hay al lado quizás es
más fácil de encontrar o al menos así lo parece. Barcelona, París o
Londres, tres ciudades en torno al meridiano cero, aquel donde se
comienza a contar el tiempo, tres ciudades al ideario de aquellos
muchachos del campo de nuestras tierras que querían ir o deberían
ir más allá ya que en su casa no podían hacer aquella empresa que
deseaban - el heredero es el heredero... - y si en la época de
LLULL, los países catalanes eran el centro del mundo occidental o
conocido, es fácil entender que Barcelona sea la ciudad donde
comenzó a romper el huevo y empezar a enriquecer lo que ahora se
llama nuestro "know-how" a través del desarrollo de nuestro
"knowledge". Conforme vamos avanzando y vamos haciendo
camino, París y luego Londres nos esperan, nos creemos que
vamos adquiriendo o que nos vamos convirtiendo en un "Know-all"
ya que cada vez podemos disfrutar de considerarnos
"Kowledgeable" y al paso del tiempo y después de irnos topando
con la realidad del lugar a lo mejor nos damos cuenta de que quizás
podemos hacer nuestro aquel "to know about something" pero
que bien juntos posiblemente tendríamos que haber dicho "I did not
know that ..." . En esta serie fotográfica y mediante el itinerario
propuesto - seguro que hoy los referentes serian otros - se evoca
esta dislocación entre lo que creemos y lo que es y que Ramón Llull
ya se refería en su libro llamado "las ciudades del mundo ".