Sí una imagen vale mas que mil palabras; mil palabras no son suficientes para describir un mundo.
Un pensamiento con posibilidades infinitas de cosas por hacer antes de morir, una razón para conocer el mundo, su gente, sus costumbres, su arquitectura, el arte, su comida, una emoción que compartirás con tu familia, con tus amigos, que a través del tiempo se convertirán en grandes anécdotas, una sonrisa que hará doler tu estomago, un recuerdo hermoso que cambiará el rumbo de tu destino, un sentimiento que afirmará que la vida es maravillosa, una visión de un mundo sin razas ni fronteras… Sin duda serás cada día más feliz.
Pero sobre todo; una razón para ver la fotografía con otros ojos, esos ojos hambrientos de ver siempre el más allá.