Durante tres días estuve conviviendo con esta Tribu Himba, en Namibia. Conociendo su vida diaria, las fotos muestran diferentes momentos del día, ninguna de ellas es una escena preparada, decidí vivir y disfrutar la experiencia, las fotos aparecerían solas, sin buscarlas, ya que mi fotografía suele ser impulsiva y emocional. Fueron muy amables y cercanos, los niños derrochaban alegría y me sorprendieron gratamente con su comportamiento ante muchas situaciones, los mejores recuerdos me los traje en el corazón.