Este proyecto es solo una breve versión de lo que muchas mujeres vivimos y sentimos a diario, de lo que muy poco se habla y que necesita de nuestra solidaridad y hermandad; porque nos siguen enseñando a competir entre nosotras, más no a aceptarnos y aceptar a los demás sencillamente como son.
Este fenómeno en Venezuela cobra peculiar importancia ya que el país se ubica entre los 20 de mayor índice de cirugías estéticas. Lo superan EEUU, Colombia, México y Brasil pero Venezuela es el de mayor operaciones estéticas percápita.
Del 2018 a la fecha se han erogado aproximadamente 200 millones de dólares en cirugías estéticas solicitadas y anualmente, sólo en operaciones de pecho, se realizan más de 84 mil intervenciones anuales.
Criticar, anular e ignorar a alguien por su cuerpo es una práctica absolutamente naturalizada en Venezuela, independientemente del estrato social al cual se pertenezca, la “buena” apariencia es fundamental, ser una bomba de sexualidad confeccionada de pura artificialidad parece ser una ley de vida.