-Lo visible reposa sobre lo invisible pero a su vez lo visible produce lo invisible-
Los escombros y las construcciones no proponen equilibrio o progreso, no obstante, siento una enorme incomodidad visual cuando tránsito lugares que hasta hace muy poco tiempo eran hogares.
Estos paraísos perdidos, hoy son hostiles, feos, degradados. Son espacios/sitios ilegibles y obstruidos, de difícil movilidad visual que no dan una mísera posibilidad de progreso a quien realmente lo necesita.
Esta fotografía implica un movimiento particular, para mí es un tipo de existencia. La fotografía como intermediario será siempre el medio que no detenga su marcha hacía la extraña contradicción entre la vida misma y los actos que percibo.