Aprovecho las posibilidades que me ofrece la fotografía estenopeica para manipular la espacialidad, en este caso mediante dobles exposiciones.
Todo ocurre entre bastidores, las creencias míticas han condicionado la visión de lo femenino a través de los tiempos, contribuyendo a forjar una imagen mutilada de la mujer, en la que partes de sí misma están enajenadas y donde prevalece la desvalorización produciendo ideas discriminatorias y descalificadoras, que persisten a lo largo de la historia, siempre en función de una manipulación interesada.