Mis propios ojos, han recorrido muchas zonas de nuestro territorio siendo testigos del dolor que nos genera el daño que día a día todos causamos con nuestra indiferencia. Si seguimos pensando que “no es con nosotros”, que la responsabilidad de salvar el planeta recae sobre los demás y no nos comprometemos con el futuro.
Espero que este vieje personal fotográfico, sirva a los más posibles, para que reaccionemos, para que cambiemos nuestra actitud y nos esforcemos más en ser conscientes que: está en nuestras manos poder ver el futuro que queremos ver. Ya es tiempo de actuar, de generar cambios positivos.