Este proyecto es un viaje interior por la ciudad de Alicante, donde descubriremos como lo antiguo, lo nuevo y lo sorprendente, se amalgaman en metáforas visuales.
Es un recorrido a través de calles urbanas, cuyos muros se han convertido en ocasiones, en espacios para escribir mientras que en otros aparecen con signos visibles del paso del tiempo.
Son imágenes que representan fragmentos de esta ciudad, no siempre reconocibles.
Así lo nuevo y lo antiguo se entrelazan sin solución de continuidad, nuevos artefactos reconstruyen fronteras olvidadas.
Las calles como ríos se pueblan de embalajes abandonados que recogen todo lo inservible, dándole en ocasiones un nuevo uso.
Son paredes y muros que todavía nos hablan y esperamos que nos digan algo de nosotros mismos.
El viaje termina donde todo termina, el cementerio.