Dos elementos confluyen en esta acción; el retrato de un desaparecido y la risa.
No tomamos cualquier retrato, sino el que representa la identidad en un documento de carácter público. La “foto del documento”.
El otro elemento, la risa, es el recuerdo más mencionado en charlas con sus seres queridos. La sonoridad, la mueca, el contexto…
La risa los (y nos) desplaza de su destino trágico, devolviéndonos un gesto de cotidianidad y vitalidad ante la “certeza de la incertidumbre”.
Con la utilización de aplicaciones de Inteligencia Artificial hemos transformado un rostro adusto en la evocación de un momento de felicidad.
“Es tu risa la espada
más victoriosa.
Vencedor de las flores
y las alondras.
Rival del sol.
Porvenir de mis huesos
y de mi amor”.
Miguel Hernández, poeta español.
*En colaboración con Andrés Herrera.