El sueño; esa actividad tan natural y necesaria para el cuerpo humano sin la cual sería difícil de sobrevivir, es al mismo tiempo una fuente inagotable de la inspiración creativa de los artistas.
El sueño no se puede controlar (al menos desde una manera racional) por eso cuando soñamos afloran desde nuestro subconsciente todos los miedos, deseos, anhelos, ansiedades y recuerdos.
El movimiento surrealista proponía la "escritura automática" como una manera de asaltar las minas del inconsciente para hacer un discurso poético que rebasara el orden estético, social o moral establecido. Dicha escritura, consistía en transmitir tal cual surgían las ideas de la mente, sin reflexionarlas y sin tener un tema preciso, y plasmarlas directamente a un texto o poema.
Este trabajo surge de una manera similar al planteado por los surrealistas, ya que estas fotografías están tomadas al azar, mayormente al amparo de la noche y de una forma casual y muy intuitiva, tratando de relacionar el hecho de que la escritura automática fuera una transcripción de los pensamientos al papel o una “auténtica fotografía del pensamiento”.
Al mismo tiempo trato de interpretar muchos de los sueños que he tenido en el transcurso de mi vida, mostrando los fantasmas que pueblan la configuración del ser humano.
Félix Pantoja.