El arte en todas sus variantes es una gran adicción para mí, la pintura y la música son claros ejemplos de ello y gran inspiración. Es por ello que mi fotografía tiene ese toque pictórico que abraza al más puro estilo barroco en el que la luz juega un papel fundamental contorneando un volumen y generando unos claroscuros que hace que la oscuridad se funda con la propia imagen.
En mi trabajo el proceso de creación es muy importante, tanto que la mayoría de las veces todo es creado por mí misma, escenario, atrezzo, incluso me sirvo de ser mi propia modelo, ya que practico el autorretrato la mayoría de las veces. Al trabajar de forma tan solitaria es una sensación casi catártica.