En los últimos años, el negocio del zoológico ha tratado de reinventarse logrando recintos más amplios y reduciendo el número de animales para aumentar la calidad de los mismos. Pero, lamentablemente, todavía existen algunos en los que los animales se encuentran en espacios muy reducidos y artificiales, donde son exhibidos ante una mayoría que ve a estos lugares como un entretenimiento y no como un lugar para la formación.