Las soñadoras
Cada persona tiene sus sueños. Cada día, al despertar en la cama, solas o acompañadas nos encontramos en una posición, una disposición física y mental con la que afrontar un nuevo día.
Cada habitación representa un escenario distinto, con una tonalidad de matices, de elementos diferentes. La cama compartida (o no), es el marco de nuestros sueños, una tercera parte de nuestras vidas.
Descanso, placer, un sitio donde soñar, donde hacernos las dormidas, hacernos las despiertas y jugar en la cuarta dimensión de espacio-tiempo.