Conducta, norma, conciencia, saber estar, educación, la buena educación.
Con el proyecto Las buenas maneras representamos esa idea furtiva reprimida, ese pensamiento fugaz, ese momento indeciso, esa pequeña locura que enterramos bajo capas y capas de eso que llamamos saber estar.
Al fin y al cabo participar de este conocimiento, de cómo lo aplicamos en nuestro día a día es lo que permite interrelacionarnos, actuar en lo social y ser aceptados.
Entendemos y trabajamos el humor como vehículo integrador de un grupo de personas con diversidad funcional que de una forma voluntaria y consciente dan vida al proyecto.
Si somos capaces de posibilitar, de hacer visible esa dimensión normal de la persona con diversidad funcional, quizá estemos dándoles agencia, quizá este juego nos lleva en una intima reflexión, a distinguir acerca de lo que es correcto, de lo que esta permitido, de lo que como sociedad somos capaces de permitir o aceptar, y de este modo podamos llegar a considerar otros modelos de actuación, otros modos de ser.
El texto que acompaña la imagen también es parte de la pieza, se trata de un extracto de El Galateo Español, de Luis Gracián Dantisco, manual de buenas maneras del siglo XVI, uno de los primeros, si no el primero, impreso en castellano.