A contrapelo se desarrolla en torno a las peluquerías tradicionales de Querétaro, ciudad que crece a un ritmo vertiginoso. Frente a ese frenesí se encuentran estos lugares anacrónicos. Rincones de la ciudad que devienen memoria.
Los peluqueros, relatores sedentarios que a través de los años han moldeado y transformado al cuerpo, se han visto amenazados por la sociedad de consumo que ha encontrado en la reivindicación del cuerpo una nueva oportunidad de negocios.
En esta serie exploro las relaciones complejas entre territorio, cuerpo y memoria, donde un montón de periódicos apilados, viejos objetos, cuerpos anónimos y herramientas conforman la geografía de un lugar que resiste al olvido.