Sin haberlo buscado, muchas de estas fotografías parecen inspiradas en las pinturas del barroco español por el uso de luces y sombras, tan teatrales y próximas a los efectos del claroscuro, como por una sobriedad expositiva contigua a la pobreza. Son incluso más austeras que la mayoría de los bodegones de esa época, al no estar al alcance de mi mano la cerámica o los ornamentos exquisitos que usaban los pintores del diecisiete…, o por no disfrutar de su destreza e imaginación. Seguramente la forma de mirar del tenebrismo me ha influido; son poderosas referencias a las que es imposible sustraerse, aunque no sea para imitarlas y seguir su estela, sino para su contrario, para desligarse de ellas.