De la quietud de un pueblo, lejano, donde la vida pasaba entre polvo, lluvia y ese acento de humedad tropical que se pega a la piel, nace mi inquietud por saborear, tocar y registrar el mundo. Mi vida se desarrolla como un climax multifacético donde el caos se ordena a través de de la imagen. De profesión interiorista, fotógrafo por pasión y autodidacta en casi todo lo que hago.