Nunca supo bien por qué, pero desde pequeño el plasmar escenas, historias, le gustaba. Ya con quince años comenzó a probar, a ver de manera diferente a las personas y lugares. Pero con la compra de su primera cámara, se tomó la fotografía enserio, y está trazando su camino en la fotografía, con cada disparo hecho. Un crecimiento constante. Actualmente, a sus 25 años, dispara siempre que puede, observando, plasmando.